Latinos en la Roosevelt esperan que Trump cambie

Latinos en la Roosevelt esperan que Trump cambie

Javier Castaño

Roosevelt Avenue, 4 de la madrugada del miércoles 9 de noviembre. Donald Trump terminó hace una hora su discurso de triunfo como nuevo presidente de los Estados Unidos. Hay poca gente en la calle y los bares comienzan a cerrar sus puertas. No hace frío. Martha Laura Ramos, quien cobra dos dólares por bailar con hombres en el centro nocturno Melao, toma agua y sonríe bajo el ruido ensordecedor del tren 7.

(English version below)

“Tal vez Dios le ablande el corazón a Trump y no deporte a los latinos y a mis paisanos”, dijo Ramos, madre de cuatro hijos y quien antes vendía comida en algunas esquinas de esta avenida de negocios latinos. “Los latinos somos luchadores, no venimos a robar, sino a producir”.

En la comunidad latina de la ciudad de Nueva York y de los Estados Unidos hay incertidumbre sobre lo que hará Trump una vez se posesione como presidente en enero del año entrante. El tema de la reforma de inmigración, la construcción de la pared entre esta nación y México, las deportaciones, la separación de familias y el futuro de los soñadores, son algunos de los temas que le quitan el sueño a los latinos y en especial a más de 11 millones de indocumentados.

“Estoy en contra de su elección como presidente porque ha insultado a los latinos y le ha faltado el respeto a las mujeres, aunque es un hombre muy preparado”, añadió Ramos antes que amaneciera. “El presidente de México, Peña Nieto, recibió a Trump y eso nos va a ayudar”.

Martha Laura Ramos espera que Dios le ablande el corazón a Trump.

Martha Laura Ramos espera que Dios le ablande el corazón a Trump.

“Como latino no me puedo enfocar en lo malo porque entonces atraigo las cosas malas y es posible que Trump cambie de pensar y nos ayude”, dijo Flabio Olazagasti mientras esperaba su orden de comida del camión Tacos el Gallo Giró.

Para Luis Nolasco esta nación depende de los inmigrantes y “esperamos que cambie de posición porque si echa a los indocumentados, entonces la economía se cae”. El olor de los tacos de carnitas impregnaba la Avenida Roosevelt.

“Todos pensamos que Hillary Clinton iba a ganar y el resultado de las elecciones nos agarró por sorpresa”, dijo Antonio Valle. “Trump sabe que en sus empresas trabajan inmigrantes recién llegados y todo lo que dijo en su contra fue para ganar publicidad y convertirse en presidente de los Estados Unidos”.

Bob Anderson repartiendo el periódico amNEWYORK antes del amanecer.

Bob Anderson repartiendo el periódico amNEWYORK antes del amanecer.

Olazagasti, Nolasco y Valle conversaban sobre las elecciones mientras leían la edición del miércoles del periódico amNEWYORK. En la portada había una foto de Clinton y Trump, pero no daban a alguno de los dos como ganador de las elecciones.

Bob Anderson, de raza negra, repartía a esa hora copias gratuitas del periódico amNEWYORK y fue muy preciso en sus comentarios: “Ahora lo que viene con este presidente son recortes y recortes y más recortes de todo tipo para la clase trabajadora. Trump recortará muchos beneficios sociales y va a construir un muro en la frontera con México, pero vamos a ver si puede hacer todo esto con la aprobación del Congreso”.

Anderson dijo que en este vecindario latino de Queens mucha gente apoyó a Hillary Clinton. “Yo vi mucha gente repartiendo volantes a favor de Hillary y es una pena que haya perdido”.

 

Latinos on Roosevelt Avenue Hope that Trump Will Change

Martha Laura Ramos hopes that God will soften Trump’s heart. (Photo by Javier Castaño via Queens Latino)

Martha Laura Ramos hopes that God will soften Trump’s heart. (Photo by Javier Castaño via Queens Latino)

Roosevelt Avenue, 4:00 a.m. on Wednesday, November 9. Donald Trump finished his victory speech an hour ago as the president-elect of the United States. There are few people on the street, and bars are beginning to close for the night. It is not cold. Martha Laura Ramos, who charges men $2 per dance at the Melao nightclub, drinks water and smiles under the deafening roar of a passing 7 train.

“Maybe God will soften Trump’s heart and he will not deport Latinos and my compatriots,” said Ramos, a mother of four who used to sell food at some corners on this avenue full of Latino businesses. “We Latinos are fighters. We don’t come to steal but to produce.”

There is uncertainty among the Latino community in New York and the United States regarding what Trump will do once he takes office in January as president. The topic of immigration reform, the construction of a wall between the U.S. and Mexico, deportations, the separation of families and the future of “Dreamers” are some of the issues that keep Latinos awake at night, particularly the over-11 million who are undocumented.

“I am against his being elected president because he has insulted Latinos and disrespected women, even though he is a well-educated man,” added Ramos before the sun came up. “Mexico’s president, Peña-Nieto, welcomed Trump, and that is going to help us.”

“As a Latino, I cannot focus on the bad because that will attract bad things, and it is possible that Trump may change his mind and help us,” said Flavio Olazagasti as he waited for his order at the Tacos el Gallo Giró food truck.

On Wednesday morning (from left to right,) Antonio Valle, Luis Nolasco and Flavio Olazagasti talk about Trump’s win. (Photo by Javier Castaño via Queens Latino)

On Wednesday morning (from left to right,) Antonio Valle, Luis Nolasco and Flavio Olazagasti talk about Trump’s win. (Photo by Javier Castaño via Queens Latino)

To Luis Nolasco, this nation depends on immigrants, and “we hope that he will change its mind because, if he kicks out undocumented people, the economy will crumble down.” The smell of carnitas tacos filled Roosevelt Avenue.

“We all thought that Hillary Clinton would win, and the outcome of the election has taken us by surprise,” said Antonio Valle. “Trump knows that recently-arrived immigrants work in his companies, and everything he said against them was to gain publicity and to become president of the United States.”

Olazagasti, Nolasco and Valle chatted about the election as they read Wednesday’s edition of the amNEWYORK newspaper. The front page featured pictures of Clinton and Trump, but it did not say who had won.

At that hour, Bob Anderson, who is African-American, distributed copies of the free newspaper. He was very precise in his comments: “Now, with this president, what we’re going to have is cuts and cuts and more cuts of all sorts for the working class. Trump will cut many social benefits and he will build a wall on the border with Mexico, but we’ll see if he is able to do all that with the approval of Congress.”

Anderson said that many people supported Hillary Clinton in this Queens neighborhood. “I saw many people handing out flyers for Hillary, and it’s a shame that she lost.”

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