La farsa de la selección de fútbol de México y la visión de su entrenador Osorio

La farsa de la selección de fútbol de México y la visión de su entrenador Osorio

A raíz de la eliminación de la selección de México en la Copa Oro, el tema prioritario en los programas periodísticos deportivos es la destitución de Osorio como director técnico del Tri. Dos meses exaltaban a este entrenador. Más que informadores elocuentes, son unos panqueques de primera categoría y si hay alguien que tiene que renunciar por incapaz, son aquellos que nos quieren hacer creer que el mejor fútbol del planeta se juega en la tierra del tequila.

GABRIEL CORTEGGIANO logoAsumimos la responsabilidad desde esta columna en afirmar que el entrenador Osorio es “responsable” pero no “culpable” de lo sucedido recientemente. Cuando los directivos de la Federación Mexicana de Fútbol contrataron al DT colombiano para hacerse cargo de la seleccion mayor, lo hicieron conforme a sus méritos, considerando que Osorio lograría darle el salto de calidad que tanto anhela la afición de México.

El pasado de Osorio contiene mucha riqueza técnica y experiencia internacional; ninguno de los tecnicos que dirigen en la liga MX iguala la experiencia de este hombre quien pasó por el Manchester City, Red Bulls, ganó tres campeonatos consecutivos con el Atlético Nacional de Medellín (en Colombia fue cuestionado porque se decia que jugaba un fútbol de marcado estilo europeo, no condiciendo con la idiosincrasia del pueblo cafetero). Fue invitado especial por Marcelo Bielsa a una prolongada charla sobre fútbol. Dirigió exitosamente al Palmeiras de Brasil donde pudo imponer su estilo de juego, con futbolistas que juegan mucho mejor en comparación con “las estrellas aztecas”. No tuvo éxito con el Puebla porque no lo entendieron, así de simple.

Entonces el entrenador Osorio es “responsable” al manifestar ante los medios de poder convocar tres selecciones (negándose a reforzar como lo hizo EEUU). ¿No puede con la titular y pretende hacer un buen papel con la B? Eligió “rotar” el equipo pues los rivales conforme suceden los partidos no juegan de la misma manera, interpretando erróneamente una frase cuya autoría pertenece a Carlos S. Bilardo. El “narigón” adaptaba los mismos jugadores al rival de turno; lo que llamaba “polifuncionales”. Lo único polifuncional de la selección de México es la heladera para llevar agua (puede ser usada como tal y a la vez sirve de banquito para mirar más de cerca el encuentro)

Las consagradas estrellas de México como Chicharito (alterna buenas y malas en el fútbol Aleman), Carlos Vela (perdido en la liga de Italia), Herrera (capitán del equipo, militando en Protugal, una liga de pocos kilates en comparación a la espanola-inglesa-italiana-alemana y francesa), los hermanos Dos Aantos militando en la MLS, no quisieron tomar el compromiso de jugar solo dos partidos (semifinal y final) de la Copa Oro, simplemente porque sus intereses económicos están por encima de la defensa de los colores patrios. Quizás en este punto el técnico Osorio sea responsable por no pedirles que jueguen; pero de ninguna manera culpable.

Como tampoco lo es cuando un jugador solo sin marca, con todo el arco a disposición, cierra los ojos y cabecea la pelota a las manos del arquero contrario (imagínense la misma situación, pero siendo los protagonistas un Neymar, Ronaldo o Sergio Ramos). Lo mismo sucedió cuando mando al terreno de juego al Dedos López. Hay que decirlo, un gran ejecutor de centros con veneno a la carrera, y el receptor se la regala al arquero o la tira desviada (claro Messi juega para el Barcelona y es argentino).

Lo cierto es que desde La Volpe (renunció no solo porque Hugo Sánchez lo pedía, sino porque no contaba con un proyecto a largo plazo). México deambula por las canchas sin encontrar un rumbo que defina el estilo de juego que identifique al cuadro azteca, por eso los directivos pensaron ( y hacen bien) en un hombre de trabajo que haga jugar al Tri como europeos. Porque ahí llegará la consagración. Jugando con selecciones de Centroamérica es como enfrentar al combinado de La Roosevelt.

Mucho tiene que ver también la liga MX en donde las figuras y goleadores son en su mayoría jugadores sudamericanos. Los técnicos extranjeros no conjugan el idioma futbolístico de Osorio. A la hora de la convocatoria para la selección mayor, los jugadores no llegan a interpretar el mensaje, habida cuenta de la falta de tiempo para trabajar con el propósito de adaptarse al sistema requerido. Ante tamana confusión, aparecen en los partidos las malas entregas, falta de entendimiento colectivo, contrarrestado por incursiones individuales viciadas en fatalidad.

Hace poco un periodista argentino dijo que el fútbol en México es una m… le cayeron encima hasta con intento de demanda. En realidad lo que quiso decir es: Al jugador argentino le sirve ir a jugar a México po que gana mucho más dinero que en Argentina, porque México es una plaza que paga muy bien, pero futbolísticamente hablando, la liga MX no alcanza el nivel de una segunda Europea.

Como solución definitiva a tantos intentos fallidos por disputar una final ante un rival de jerarquía solo queda una respuesta. Dejen trabajar a Osorio con total libertad y sin interferencias, ejerciendo la crítica constructiva. Dándole oportunidad a los jóvenes valores (esos que tienen hambre de gloria y dinero) y barriendo definitivamente con los que usan la casaca de la selección solo para acrecentar su propio valor especifico, en detrimento del sentimiento por la patria. En la ronda eliminatoria al Mundial, México está cómodo. Es este el momento de panear para afrontar rivales internacionales fuertes (léase amistosos). Viva el fútbol, expulsen a los mercenarios de dentro y fuera de la cancha.

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