Mauricio Hernández

Una gran decisión en su vida trajo a la actriz española Maite Uzal hace cinco años a Nueva York. Venía a buscar su “verdadera vocación como actriz”, dejando atrás su profesión como abogada. “También necesitaba distancia”, dijo puesto que su viaje a América no había gustado en principio en su círculo familiar. “Fue una decisión muy difícil para mí y para mi familia de asumir”.

Su dedicación y talento han hecho su búsqueda fructífera. Uzal, también cantante, ha sido galardonada recientemente con un premio ACE de la Asociación de Críticos de Espectáculo de Nueva York; también recibió un HOLA (Hispanic Organization of Latin Actors) y una nominación ATI (Artistas de Teatro Independiente), además de obtener 11 premios y 19 nominaciones.

Uzal fue premiada este año por su interpretación en la obra La gran Semíramis, dirigida por Diego Chiri y escrita por Cristóbal de Virués. Uzal interpreta más papeles en inglés que en español, un idioma que ya sabía cuando llegó a esta ciudad.

Y para cumplir el sueño como actriz el mejor lugar era Nueva York. “Nueva York exige mucha dedicación y un gran esfuerzo debido a la alta exigencia y la inmensa competencia”.

¿Qué la trajo a Nueva York?

Vine a estudiar un programa de dos años de teatro musical en la American Musical and Dramatic Academy. Elegí hacerlo aquí y no en Europa porque quería intentarlo en el sitio más difícil, pensando que cualquier cosa que consiguiera en Nueva York tendría mucho más valor a largo plazo que en otros lugares.

¿En qué obras en inglés has participado?

En Death of A Salesman, Uncle Vanya e Hippolytus, entre otras. Los dos proyectos en los que estoy trabajando ahora son en inglés: In The Heights, dirigida y con coreografía de Luis Salgado y The Blind dirigida por Dennis Yueh Yeh-Li. En cine también he trabajado más en inglés que en español. El último largo que he hecho, dirigido por la zaragozana Marina Badía se titula “Retry”.