Grandes expectativas con el gobierno de López Obrador

Grandes expectativas con el gobierno de López Obrador

Andrés Manuel López Obrador (también conocido como AMLO) accede a la presidencia de México después de dos intentos fallidos de aspirar a la dirección del país azteca. Con esto se demuestra y se cumple el dicho: “a la tercera va la vencida”. A base de insistir, demostrar tesón y esfuerzo, se pueden obtener las metas deseadas en todos los ámbitos de la vida, y la política no es ajena a ello.

Además de un nuevo representante presidencial, la victoria de López Obrador también asegura la llegada de una nueva corriente política a las altas esferas de poder en el país norteamericano, puesto que nunca antes un presidente electo se habría ubicado tan a la izquierda como lo ha hecho “AMLO”. Sin embargo, su discurso trae a coalición antiguos argumentos que el propio Obrador utilizaba desde su etapa del Partido Revolucionario Industrial (PRI), destacando sus críticas a la corrupción de los altos estratos sociales y en la Administración Pública, así como su problema para controlarlas y eliminarlas.

No obstante, el nuevo primer mandatario del país ha prometido cambios y reformas en todo el sistema, cuyo objetivo finalista será limpiar y mejorar la imagen de la presidencia. Entre estas medidas, podemos encontrar su reducción del sueldo en un 60% como un claro gesto de austeridad, aplicándolo también a los funcionarios de su gabinete.

Pasando a las actualizaciones en la constitución, el carismático líder del partido MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional) propone leyes que castiguen al representante nacional, empezando por admitir el derecho a juicio por actos de corrupción o delitos electorales. Es decir, una legislación sin precedentes dentro del territorio que contó con la aprobación de la mayoría de sus simpatizantes.

Pero esto no quedó ahí, ya que, al interés de mejorar la perspectiva de la presidencia de la nación para complacer a los ciudadanos, se le suma una conversión de la residencia presidencial en un centro cultural y la eliminación de las pensiones para los expresidentes de la nación latinoamericana. Argumentos que chocan frontalmente con los pensamientos conservadores del país azteca.

Entrando en temas de seguridad, el jefe de gabinete de AMLO ha manifestado que “se aplicarán mecanismos de pacificación dentro de los estados más violentos de la nación”, principalmente en cuatro de estos, los cuales dejaron como resultado casi 30 mil víctimas en el último año. De este proceso se asegura que podrían denotar distintas amnistías para criminales y prófugos del gobierno federal de cada estado, pero estas medidas no han sido totalmente explicadas hasta la fecha.

Finalmente, se espera que continúen las negociaciones con el gobierno de Donald Trump y los Estados Unidos, generando unas relaciones a largo plazo que puedan favorecer a los mexicanos. Sin embargo, AMLO también aseguró “no aflojar su mano” en algunos temas, como puede ser el asunto migratorio. Obrador asegura no impedir el paso de inmigrantes de América Central por México para llegar al vecino anglosajón, así como muchas otras medidas a favor de sus vecinos de habla hispana. De aquí en adelante, se espera un cambio de imagen en la administración del país, que vendrá acompañado de mejores perspectivas de crecimiento y bienestar en el país azteca.

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