Escuela secundaria de Artes y Comercio de Queens se enfoca en la academia y el aspecto emocional de la comunidad

Escuela secundaria de Artes y Comercio de Queens se enfoca en la academia y el aspecto emocional de la comunidad

Para Christopher Tepox, 15, ingresar a la escuela secundaria de Artes y Comercio, en Corona, Queens, fue su primera opción. No se equivocó. “Las clases son difíciles, pero aprendo mucho y ahora pertenezco al equipo de fútbol y toco trombón en la banda de la escuela”, dijo Tepox mientras ensayaba en el salón de música de esta escuela localizada en el 105-25 Horace Harding Expressway.

Esta escuela posee 823 alumnos, del 76 al 80 por ciento son de origen latino y sus estudiantes no pagan almuerzo porque provienen de hogares pobres. Desque que su directora, Ana R. Zambrano-Burakov, asumió el cargo hace 10 años, el nivel de graduación ascendió de 57% a 90%.

“Aquí les enseñamos no sólo artes y negocios, sino que los preparamos para ser biólogos, físicos, contadores o doctores. Escogemos muy bien los maestros y trabajamos en equipo para apoyar a las familias y la comunidad”, dijo Zambrano, quien llegó a Nueva York como inmigrante en 1975.

La escuela de Artes y Comercio capacita a los estudiantes para que ingresen a la fuerza laboral por intermedio de una educación técnica y computarizada que incluye simulación de empresas con el fin de que experimenten el ambiente de trabajo. La escuela posee 50 profesores, 3 consejeros y 4 administradores.

“Nos enfocamos en la academia y el aspecto social y emocional de los estudiantes para apoyar a la comunidad”, añadió Zambrano. “Todos debemos entender que sí se puede, que no hay barreras invencibles y que ser inmigrante no es un impedimento para hacer la diferencia en la sociedad”.

La directora Ana R. Zambrano-Buracov en su oficina.

La directora Ana R. Zambrano-Buracov en su oficina.

 La profesora Claudia Velarde al frente de las madres Rosario Ramírez y Fanny Sarmiento.


La profesora Claudia Velarde al frente de las madres Rosario Ramírez y Fanny Sarmiento.

Las actividades extracurriculares se realizan en las tardes y los sábados y cuentan con el apoyo de madres de familia como Rosario Ramírez y Fanny Sarmiento. “Aunque no hay gimnasio y las clases tienen de 25 a 30 alumnos, los alumnos están aprendiendo mucho y algunas de las ideas de los padres son implementadas en la escuela”, dijo Ramírez.

Claudia Velarde es profesora de historia e inglés en esta escuela desde el 2002. “Aquí nos preocupamos para que los alumnos triunfen más allá de las clases y les proporcionamos un ambiente seguro en el que se sientan tranquilos y aprendan sin limitaciones”, dijo Velarde.

“Nuestro apoyo emocional ha sido de vital importancia en el éxito de esta escuela”, concluyó la directora Zambrano.

Una clase de artes con la profesora Wladyke.

Una clase de artes con la profesora Wladyke.

Javier Castaño

 

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