¿Qué pasó con los latinos en Mundial de fútbol en Rusia?

¿Qué pasó con los latinos en Mundial de fútbol en Rusia?

Desde hace cuatro mundiales los europeos ganan la Copa Mundo. Esto merece un exhaustivo análisis.

Son tan superiores los seleccionados europeos o simplemente no vemos la realidad. Con una mirada más profunda nos damos cuenta que cinco seleccionados “de los nuestros” se encuentran entre los diez mejores clasificados. Pero entre los ocho conjuntos que disputaron la serie de cuartos, solo dos sudamericanos integraban la planilla, Brasil y Uruguay.

¿Qué nos pasó? Para buscar excusas podemos decir que Pekerman, técnico de Colombia, planteó mal el partido contra Inglaterra, regalando 70′ de juego por “esperar” el error del anglo. No hubo madurez deportiva de Colombia para rematar a un adversario confundido. Colombia, sin James, le apostó a la lotería de pénales y perdió.

Argentina enfrentó el drama de las peleas internas, sumidos en la soberbia y el “amigismo” que permite la presencia de jugadores ” viejos” y demasiado lentos para semejante gesta. Sin conducción técnica ni brújula dentro del campo, Argentina sucumbió con vergüenza ante una joven y veloz Francia que fue superior.

Los mexicanos creyeron que por haberle ganado a Alemania ya eran campeones del mundo, pero ni siquiera jugaron el quinto partido. La prensa especializada del país azteca deshizo al profesor Osorio, criticando “la famosa rotación” que proponía. Pero estos mismos periodistas exaltaban que en Brasil los suplentes son tan buenos como el que está jugando. El profe Osorio quería presentar un plantel con 20 hombres de campo que tuvieran el mismo nivel de carga competitiva. En México nadie lo entendió y van a tardar en convencerse que son grandes sólo en Centroamérica, en donde juegan contra selecciones débiles.

De Brasil podemos decir que contra Bélgica la pelota no entró. Recordemos que los diablos rojos perdían 2 a 0 contra Japón y en 10′ le ganaron el partido. A veces es necesario contar con el factor suerte, pero también hay que tener en cuenta que el jogo bonito choca contra la falta de ideas, sobre todo en el último tramo del terreno. Debemos rendirnos ante semejantes evidencias. Mientras que Brasil “acaricia” el balón por todo el campo, Bélgica lo lanza por el aire para conectar un ventilador (Eden Hazard) que rara vez se equivoca y lo deposita en los pies del imparable Lokaku, quien sabe definir.

Uruguay fue sacrificio, corazón y garra, pero tampoco le alcanzó. Sucumbió ante la favorita Francia. Más allá del error de Muslera. nunca pudo encontrar el arco rival. La falta de Cavani le pudo a Suarez quien se quedó sin el socio ideal en el ataque celeste. No ganaron porque los europeos de este mundial son muy altos y saben cubrir mejor en la defensa.

Los cuatro semifinalistas tuvieron al frente de sus planteles a directores técnicos jóvenes que ven al fútbol con una visión contraria a la nuestra. El fútbol del primer cuarto de este siglo nada tiene que ver con individualidades o estrellas. Los equipos le ganaron a “las figuritas”. Los cracks de fútbol sirven para vender más boletos, eso es todo.

Estos jovenes entrenadores europeos se han rodeado de gente idónea que sabe cómo maximizar el rendimiento deportivo, reconvirtiendo a un jugador de fútbol en un atleta de alto rendimiento. Corren mucho y lucen como fisicoculturistas.

Vale tener en cuenta la determinación, que no es otra cosa que la visualización del objetivo a alcanzar y tiene que ver con el estímulo mental del atleta. Estos planteles europeos cuentan con profesionales especializados para tal resultado.

En este terreno el europeo “siente” que es superior y lo demuestra casi irrespetuosamente. Quizás la tenacidad y la pérdida del miedo al ridículo hayan sido los factores que llevaron a Japón a ganar. Lo que viene es mente y músculo en dosis equitativas. Quien no entienda este concepto no será protagonista del fútbol mundial.

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