Harry Smith de NBC fue el moderador y el empresario Steve Blank. Fotos Javier Castaño

Considerado el padre del emprendimiento moderno, Steve Blank dijo que fue la primera persona que jaqueó el Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York (DOE) y que le hubiera gustado tener otros padres. Blank visitó la escuela pública Martin Van Buren de Queens en donde se graduó hace 50 años.

“No fui un buen estudiante, odiaba la escuela, pero sabía mucho sobre electrónica”, dijo Blank en el auditorio de su alma mater, ahora repleta de estudiantes negros y latinos. “Mis padres fueron inmigrantes de Rusia y nuestra familia fue disfuncional, aunque eso me ayudó a enfrentar dificultades una vez abandoné el hogar, que es cuando uno comienza a vivir”.

Blank nació en Manhattan y vive en Pescadero, California. Visitó la escuela como orador principal frente a estudiantes de secundaria de Negocio y Tecnología (BTECH), un programa de seis años coordinado por el Queensborough Community College, la corporación de tecnología de programación SAP, el DOE y el sistema universitario CUNY.

En seis años, los estudiantes de BTECH pueden graduarse de escuela secundaria y obtener un título en sistemas de computación A.A.S. o tecnología de Internet A.A.S. Además, en su último año pueden obtener créditos universitarios.

Desde la izquierda, Steve Blank, January Johnson del enlace del Queensborough Community College con la industria, y la doctora Christine Mooney, profesora asociada de negocios.

A pesar de no haberse graduado a nivel universitario, Blank comenzó o fue parte de ocho empresas de tecnología en Silicom Valley. Tuvo fracasos y se convirtió en multimillonario.

“Ser empresario tiene que ver con crear algo nuevo, innovador y no hay que tenerle miedo al fracaso”, dijo Blank. “Hay que aprender a hablar y obtener dinero, ser aventurero y muy curioso. El empresario es el loco, mientras que el innovador posee la ideas y esa es la mejor combinación en un equipo de trabajo”.

Steve Blank en la escuela Martin Van Buren de Queens.

Blank considera que la revolución tecnológica apenas comienza porque cada día aumenta el acceso a información y los cambios son muy rápidos.

“La fórmula del éxito empresarial está en tener pasión, buscar el cambio, empujar hacia delante, tener control de la situación e importarle el destino de la sociedad, de la comunidad”, añadió Blank. “Si no hay pasión no se logra nada y debemos saber enfrentar las adversidades hasta vencerlas. Hay que buscar el balance entre Dios, la familia y la comunidad”.

Blank también dijo que su éxito se debe a que busca estar en todas partes, le gusta mostrarse y estar presente. “Ahora cualquier persona, latino o negro, puede acceder con más facilidad a préstamos y crear empresas. La innovación no distingue colores o razas porque se buscan nuevas ideas para implementarlas en la sociedad”, concluyó Blank.

Jonathan Chadan, estudiante latino de 12 grado, estaba escuchando a Blank en el auditorio de la escuela y dijo: “Me encantó lo que dijo y me ha motivado. Yo también quiero cambiar el mundo y mis pasiones son cocinar, videos y las artes”.

Javier Castaño

El estudiante Jonathan Chadan en el auditorio de la escuela.