Editorial: Trump en la Casa Blanca color de hormiga

Editorial: Trump en la Casa Blanca color de hormiga

El presidente electo Donald Trump se posesiona con el agua al cuello y sigue armando camorra. Le gusta pelear en vivo y en directo, de frente y por las redes sociales. Su arma preferida es el Twitter. Su relación con la prensa es tan tumultuosa que planea expulsar a los periodistas de la Casa Blanca.

Una semana antes de su posesión el viernes 20 de enero, en Estados Unidos se realizaron marchas de protestas en varios estados. Trump ha insultado a inmigrantes, musulmanes, mujeres, políticos demócratas y republicanos, a varios gobiernos foráneos e inclusive a líderes negros de los derechos civiles. Esos agraviados no se van a quedar callados, ni ahora ni nunca.

Más de 40 legisladores dijeron que no asistirán a la posesión de Trump, incluyendo el congresista José Serrano de El Bronx. “Si Trump no respeta mi condado, no tengo porque ir a su posesión”, dijo el congresista Serrano.

Las mujeres no lo quieren dejar en paz porque las ha insultado y se ha vanagloriado por haberlas manoseado en sus partes íntimas. En toda la nación surgen protestas de las mujeres diciendo que “Trump no es mi presidente” y planearon una gran protesta en Washington el sábado 21 de enero, un día después de su posesión.

Otro que ha organizado protestas y seguirá haciéndolo es Al Sharpton, líder de la comunidad negra de esta nación y fundador de National Action Network, con sede en el alto Manhattan. La ira de los negros se produjo cuando Trump insultó al congresista demócrata John Lewis quien dijo que “no es un presidente legítimo”. Trump le contestó que antes de hablar se preocupara por arreglar la pobreza de su distrito en el estado de Georgia.

Trump tiene tantos problemas que muchos artistas no han querido presentarse durante su posesión en Washington. El jueves 19 habrá un concierto en el Monumento a Lincoln que contará con la actuación de los cantantes de música country Toby Keith y Lee Greenwood. También asistirá el actor de Hollywood Jon Voight.

Entre los participantes de la ceremonia de posesión estarán el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, y Samuel Rodríguez de la Conferencia de Liderazgo Cristiano Hispano.

Luego de la posesión el expresidente Obama recibirá al presidente Trump en la Casa Blanca para tomar té con sus respectivas esposas, Michelle y Melania. Luego se desplazarán en carroza por la calle Pensilvania…

Durante su posesión habrá 63 grupos a favor y en contra de Trump, cinco estaciones del metro estarán cerradas y se espera que acudan a Washington casi un millón de personas. Habrá 3,000 policías y agentes secretos vigilando las calles, además de 5,000 miembros de la Guardia Nacional para evitar que extremistas de derecha como el Ku Klux Clan, y de izquierda, se enfrente de manera física y haya heridos.

En la noche del 20 de enero habrán dos fiestas de gala, una en el Washington Convention Center y otra con las fuerzas armadas en el National Building Museum.

Lo que hará el presidente Trump es impredecible. A nivel internacional nadie tiene idea de qué medidas tomará y por qué. Inclusive John Brennan, director de la agencia secreta CIA, le dijo que cuidara sus comentarios con respecto a Rusia y la seguridad nacional.

Trump ha dicho que desmantelará el sistema de seguro médico conocido como Obamacare, pero otra cosa es reemplazarlo por algo mejor como ha prometido. También ha dicho que deportará a los 11 millones de indocumentados de esta nación y que construirá una pared en la frontera, aunque ambas cosas parecen irrealizables.

Javier Castaño

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