Ecuatorianos en Washington piden TPS al presidente Obama

Ecuatorianos en Washington piden TPS al presidente Obama

Por Mauricio Hernández

La ecuatoriana Rosa Chiriboga no ve a sus hijos desde hace 14 años. “Lo primero que haré si aprueban el TPS es pedir permiso y tomar el primer avión hacia Chunchi, en la provincia de Chimborazo, y abrazar con fuerza a mis cuatro hijos”. Hay cientos de casos como el de Chiriboga dentro de los más de 200,000 trabajadores ecuatorianos sin papeles que trabajan en el área tri estatal de Nueva York, el 80 por ciento en Queens.

Chiriboga viajaba en uno de los 12 autobuses que salieron desde Nueva York y New Jersey hacía Washington para pedir al presidente Obama que otorgue el beneficio temporal, conocido como TPS, que incluye un permiso de trabajo para los inmigrantes sin papeles y la posibilidad de viajar a su país  con un permiso especial.

“Dejé a mi niña menor con un año. Hoy tiene 15”, dijo Chiriboga frente al Capitolio entre lágrimas y suspiros, en medio de un clamor que salía de las entrañas de más de 350 ecuatorianos que seguramente pasan por la misma situación de esta madre trabajadora y que no pararon durante las tres horas del evento de gritar “TPS para Ecuador”.

La cita era a las 5:00 de la mañana en las diferentes sedes habilitadas en los dos estados para transportar a los trabajadores inmigrantes ecuatorianos, una de las comunidades que más ha crecido en los últimos años en Nueva York.

La firma de abogados de Jacob Oresky, que representa a muchos trabajadores ecuatorianos, se ha vinculado a esta petición de esta comunidad con la financiación de varios autobuses.

Este lunes se entregaron frente al Capitolio las firmas de miles de ciudadanos de este país pidiendo condiciones especiales para su trabajadores sin papeles, como la concesión de un permiso temporal de trabajo que les excluiría de una posible deportación, además de poder ser visibles y evitar la explotación y el miedo.

Durante casi tres horas, bajo un sol picante y una temperatura que rondaba los 92 grados, los organizadores improvisaron una pequeña tarima frente al Capitolio por donde pasaron los líderes de organizaciones, representantes de los sindicatos y los funcionarios ecuatorianos.

“Nos hemos puesto la camiseta para pedir el TPS para nuestros trabajadores y no vamos a parar hasta conseguirlo”, dijo Linda Machuca, la Cónsul General de Ecuador en Nueva York que viajó hasta Washington. Al final del evento, el embajador de Ecuador en Washington, Francisco Borja Cevallos, recibió las firmas de la comunidad ecuatoriana para entregárselas al presidente Obama.

“Esperamos la respuesta del presidente sobre el TPS para que este estatus especial alivie las dificultades por las que atraviesan nuestros compatriotas, con familiares en la distancia seriamente afectados por el terremoto que azotó con dureza al país y dejó cientos de víctimas y decenas de miles de damnificados, muchos de ellos con un familiar en los Estados Unidos”, dijo el embajador Borja Cevallos.

El grupo de ecuatorianos que se desplazó a Washington en busca del TPS.

El grupo de ecuatorianos que se desplazó a Washington en busca del TPS.

Hablaron representantes de la Local 78, una sindicato con sede en Nueva York y que tienen entre sus miembros a más de 1,200 trabajadores de la construcción: el presidente del Comité Cívico Ecuatoriano, Oswaldo Guzmán; el representante de la firma de abogados Oresky, Juan Carlos Figueroa y el presidente de la Red Nacional Salvadoreña en el Exterior, Francisco Pacheco, entre otros, acompañaron la comitiva andina.

“Estamos aquí para apoyar a nuestros hermanos de Ecuador para que se les conceda el TPS. Nosotros los salvadoreños tenemos este estatus especial desde hace 15 años, y otros centroamericanos como Nicaragua y Honduras también lo tienen”, dijo Pacheco a los ecuatorianos presentes, la mayoría con la camiseta de su selección. Los inmigrantes de estos dos países acaban de beneficiarse con la extensión del TPS por otros 18 meses.

Turistas japoneses y de diferentes nacionalidades hacían fotos al Capitolio, cuyo frente estaba iluminado de Amarillo esperanza…

La esperanza de un pueblo trabajador, lejos de su país, que clama por lo menos por un alivio temporal a las familias emigrantes de Ecuador, en estos momentos de dolor y crisis económica ocasionada por los efectos del terremoto. (AreaNewYork)

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