Rafael Correa no puede ser otra vez presidente de Ecuador

Rafael Correa no puede ser otra vez presidente de Ecuador

Con un voto por el sí de más del 64 por ciento, los ecuatorianos sepultaron este domingo las posibilidades para que el expresidente Rafael Correa pudiera optar, al menos de momento, por una nueva reelección presidencial en el 2021, y aprobaron reestructurar el aparato estatal, lo que representaría darle mayor gobernabilidad al actual presidente, Lenín Moreno.

Trece millones de ecuatorianos fueron convocados a las urnas para pronunciarse sobre siete preguntas tendientes a reformas constitucionales y legales que detonaron la confrontación entre Correa y Moreno, otrora coidearios, binomio presidencial e ideólogos del proyecto de revolución ciudadana que gobernó el país por una década.

Escrutado el 68 por ciento de los votos, según los datos oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE) del Ecuador, la pregunta que corresponde a la derogación de la reelección indefinida de autoridades conseguía 64,7 por ciento por el sí, contra 35,3, lo que perfilaba la suerte política de Correa.

Y la que habla de la reestructuración del Consejo de Participación Ciudadana y Centro Social conseguía un 63,63 por ciento de aprobación, lo que le da al gobierno de Lenín Moreno la posibilidad de limpiar de correístas los organismos de control.

En el promedio general de las siete preguntas, el sí ganaba con alrededor del 68 por ciento de los votos.

En el conteo rápido que había divulgado poco antes el CNE, el apoyo al sí era del 67,82 por ciento, y la pregunta sobre la reelección cosechaba el 63 por ciento de apoyo de los electores.

El presidente Moreno no tardó en celebrar desde el palacio presidencial: “No volverán ya los viejos políticos, tienen la obligación de renovarse (…) Gracias por luchar contra la corrupción, no más políticas corruptas, gracias por incentivar a nuestros jóvenes a participar en política”, dijo.

Desde el lado de los derrotados, Correa felicitó a través de un trino a sus militantes: “La lucha continúa. No podemos aceptar en un Estado de derecho tamaño rompimiento constitucional. ¡Hasta la victoria siempre!”

Correa ha recibido duros golpes desde que dejó el poder en mayo pasado. Por decisión del CNE perdió el control del movimiento Alianza País, fundado por él; ha sentido el rechazo a su proyecto político, enfrentado duros cuestionamientos por la corrupción en su gobierno y sentido el rechazo ciudadano en sectores del país adonde llegó liderando la campaña por el no.

Miguel López, abogado de 61 años, salió a las calles de Quito a festejar el triunfo del sí porque, según dijo a EL TIEMPO, “estaba cansado de once años de soberbia, prepotencia, corrupción, de un régimen de compadrazgo en donde la meritocracia quedó como eslogan de campaña y publicitario.

“Esto no significa que estoy apoyando al presidente Moreno, pues no le estamos entregando un cheque en blanco para que haga lo que le dé la gana. Estamos entregándole un pagaré a la orden y con beneficiario: el pueblo ecuatoriano”, indicó.

Con el criterio del ciudadano coinciden varios dirigentes que advierten que el triunfo del sí representa el inicio de un proceso de reconstrucción del país para el cual el pueblo le está dando todo su apoyo a Moreno, pero condicionado a que aleje a los funcionarios correístas.

Con la derrota, los correístas quieren ver el vaso medio lleno al asumir el porcentaje de los votos por el no como el plante de su capital político y sentirse respaldados para iniciar los trámites legales a fin de conformar un nuevo movimiento que aglutinará a los radicales del proyecto Movimiento Revolución Ciudadana.

Según informó a este diario la exsecretaria de la Política y cercana aliada de Correa Paola Pabón, para concretar el nuevo partido deberán presentar 195.000 firmas al CNE. El Tiempo