East Elmhurst Community School es puerta al futuro

East Elmhurst Community School es puerta al futuro

La escuela Pública East Elmhurst Community School posee 310 estudiante, 20 profesores y una directora entusiasta y con visión. Rachel Stabora-Hallenbeck se expresa en inglés y español con facilidad. “Quiero que este plantel sea como la mejor escuela privada de Nueva York en donde los estudiantes y sus familias tengan todas las oportunidades para aprender, participar, expresar sus voces y sentirse orgullosos”, dijo la directora Stabora.

Esta escuela 329 fue construida en 1940 como plantel católico y pasó a manos del Departamento de Educación de Nueva York en el 2013. Tiene alumnos de kínder hasta el tercer grado y el 80% de su estudiantado es latino, de los cuales el 60% está aprendiendo inglés con el sistema dual de enseñanza. “No importa el idioma que hablen los niños, lo importante es que aprendan a expresarse y tomar las oportunidades que ofrece la vida”, dijo la directora Stabora.

Por eso en la escuela 329, localizada en la calle 97 de East Elmhurst, Queens, el arte es un componente importante en la enseñanza. Los niños aprenden a tocar guitarra, violín, piano, harpa o a bailar, además de estar conectados con la agrupación artística Capuli, que les ofrece clases de danza folklórica mexicana. La escuela también está conectada al programa Coo-Culture, por medio del cual los estudiantes pueden visitar 40 centros culturales y museos de la ciudad sin pagar.

Las niñas Sofía Tapia y Hiydee Chacho en una clase de idioma dual con la profesora Jackie Núñez al fondo.

Las niñas Sofía Tapia y Hiydee Chacho en una clase de idioma dual con la profesora Jackie Núñez al fondo.

En la escuela 329 los niños aprenden en inglés o español, sólo en inglés y de manera integrada con estudiantes que tienen dificultades de aprendizaje. “Aunque somos muy afortunados porque tenemos en cada salón pantalla digital, proyector de opacos, computadoras y iPods”, dijo la directora Stabora.

Mathew Beckam, de 5 años, explicándole a la directora Stabora lo que escribió en inglés.

Mathew Beckam, de 5 años, explicándole a la directora Stabora lo que escribió en inglés.

Paulina Osorio es una madre de familia que tomó el curso de seis horas para aprender las reglas de las aulas y apoyar a los profesores. El programa se llama Learning Leaders y 10% de los padres se han inscrito. “Ha sido la mejor experiencia porque nos permite involucrarnos y hacer trabajo voluntario”, dijo Osorio.

Con su hija Jullian de 3 años en sus brazos, la madre Guadalupe Pérez dijo que le encanta la escuela “por sus programas musicales y culturales”. A la madre Margarita García le cautiva “la unidad que existe entre profesores, alumnos y padres”.

“En esta escuela no hay problemas, sino desafíos y sólo necesitamos tiempo para salir adelante porque tenemos más ideas que tiempo”, añadió la directora Stabora en su oficina.

En las últimas semanas la escuela ha perdido tres familias porque se sintieron amenazadas debido al clima antiimigrante. Desaparecieron o se fueron para Canadá.

“Yo me encargo de organizar y satisfacer las necesidades de los padres de esta escuela”, dijo Karolhyn Vega, coordinadora de padres. “Superviso la escuela y dispongo de espacios para que los padres se reúnan, resuelvan problemas y aprendan”.

“Nuestro objetivo es que a pesar de las limitaciones, las familias entiendan que Nueva York es de ellos y no existen límites”, concluyó la directora Stabora mientras recorría los salones. La escuela pública 329 es una gema escondida.

 Javier Castaño

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