Demanda colectiva contra la MTA por plomo en el tren 7

Demanda colectiva contra la MTA por plomo en el tren 7

Mauricio Hernández

Eduardo Montellano y Carlos Torres disfrutan tacos en un puesto ambulante debajo de la Roosevelt, cerca de Junction Boulevard. El tren 7 hace ruido y vibra. La pintura, el plomo y los excrementos de paloma circulan en el aire.

Montellano y Torres no saben que los niveles de plomo debajo de los rieles del tren 7 son 40 veces superiores a lo permitido.

Belkis Cuan, que hizo un curso de manipulación de alimentos y reside en el sector, está mejor informado: “Nunca compro en la calle, pues no sabemos si la comida tiene bacterias, ni cuándo fue cocinada y si está contaminada”.

Concejal Daniel Dromm en rueda de prensa sobre la demanda colectiva.

Concejal Daniel Dromm en rueda de prensa sobre la demanda colectiva por deterioro de los parales que sostienen el tren 7 sobre la Roosevelt.

Desde el pasado mayo 22, tras la demanda del concejal Daniel Dromm contra la MTA de Nueva York, la noticia del plomo en la Roosevelt corre como pólvora. “La demanda es para proteger la salud de las familias que visitan la Roosevelt”, dijo el concejal Dromm. “Los niveles de plomo son más de 40 veces superior a lo permitido”.

“Esto lo vienen diciendo desde hace mucho tiempo, pero no es mi problema, sino de la ciudad”, dijo un vendedor de comida ambulante que no quiso identificarse, así como hicieron muchos otros.

Pero María Crespo, la primera vendedora en la Roosevelt, apostada frente a la entrada del tren en la estación de Junction, fue directa: “Es muy importante que pinten. Hace dos años los inspectores de la ciudad nos obligaron a quitar la visera frontal de los carritos de venta y eso protegía los alimentos. Llevo 30 años vendiendo aquí y hasta hora nadie se ha muerto”.

Kate Foran, abogada de los demandantes, dijo que esta situación “viola la ley de salubridad federal y estatal” y por eso la demanda es colectiva.

“El gobierno los deja vender, a pesar del peligro, aunque todo depende del consumidor”, dijo Petra Luis del local Delicias Puebla de la calle 89. “En los locales nos exigen reglas de sanidad en la cocina y así debe de ser para los vendedores ambulantes, cuyas licencias las expide la ciudad y son personas que también tienen que ganarse la vida”

“Necesitamos crear conciencia entre los vecinos sobre este peligro”, dijo Herman Matos, activista y residente del área que ayuda a informar a la comunidad sobre este tema.

Motivos de la demanda a la MTA:

– No inspeccionar, mantener o reparar adecuadamente las estructuras del tren 7 elevado.

– Fallar en remediar o disminuir las condiciones peligrosas.

– No limpiar y minimizar el plomo, pintura y otras toxinas.

– Ignorar que existe peligro para la salud.

Petra Luis en su local Delicias Puebla.

Petra Luis en su local Delicias Puebla.

En la ciudad de Nueva York hay un proyecto de ley para que los carros de venta de comida reciban la letra calificaciones de salubridad como cualquier restaurante.

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