‘Chavela’: Retrato de un espíritu indomable en NY

‘Chavela’: Retrato de un espíritu indomable en NY

Isabel Vargas Lizano nació en Costa Rica, pero fue más mexicana que el mole, el taco y el chile verde. Ante una pregunta indiscreta que cuestionaba su mexicanidad, una vez respondió con la convicción y firmeza que la caracterizaba: “¡Los mexicanos nacemos donde nos da la rechingada gana!”. En otra ocasión dijo “me tomé 45.000 litros de tequila y por eso soy mitad sangre y mitad tequila”.

Sí, vino al mundo en el istmo pero en México, a donde llegó siendo adolescente, se convirtió en Chavela. Era 1942.
Acompañada con su voz y guitarra, más un espíritu inquebrantable, Chavela hoy es una leyenda, tras años de auto-exilio y auto-olvido.
Si amas la música latinoamericana, las rancheras, los boleros, el tequila, si te late México, entonces no te puedes perder “Chavela“, documental dirigido por Catherine Gund y Daresha Kyi y producido por Latido Films y Music Box Films. Su estreno en EEUU coincide con el Mes de la Herencia HispanaEn Nueva York la podrás ver el 17 de octubre en el Film Forum, en el marco del festival Celebrate México Now!.
“Chavela” empieza en 1991 con escenas caseras que muestran a “La Chamana” repasando su vida y filosofía, recordando a su familia y las personas que la marcaron, en especial su madre que siempre la rechazó.
Gund, usando solo una cámara, grabó a la artista en momentos íntimos, nunca antes vistos.
Podría decirse que “Chavela” es dos cosas: un homenaje a la cantante y también un tributo a México y su música. Por aquí desfila el ídolo José Alfredo Jiménez, amigo y protector de Chavela. Jiménez, de hecho, fue su descubridor. Hay fotografías de Chavela y José Alfredo en sus infinitas noches de parranda chilanga en las cantinas de Ciudad de México. Eran el terror de los meseros. Se lo bebían todo.
“La Dama del Poncho Rojo”, como la bautizó Joaquín Sabina, era la reina del tequila. Su voz llevaba el sello del alcohol y el tabaco.
Chavela nació en Costa Rica, pero vivió y murió por México.

Chavela nació en Costa Rica, pero vivió y murió por México.

El célebre bar Tenampa, en Plaza Garibaldi de la capital mexicana, la recuerda con un mural. Ahi comparte honores con otros “gallitos de pelea” de la época: Javier Solís, Agustín Lara, Pedro Infante, y Jiménez. 

La cinta repasa su homosexualidad y su afición a la filosofía de los chamanes. ¿Hubo romance con Frida Kahlo? ¿Es verdad que le robó la mujer al poderoso Azcárraga? ¿Pasó algo con la diva Ava Gardner? ¿Tenía poderes especiales? ¿Se creía un águila?
Hay footage de conciertos, fotos en blanco y negro del México de los 40 y 50, de los días felices entre amigos y en silla de ruedas —lo que menos le habría gustado.
Chavela evoca, en su manera de vestir, el espítitu rebelde de Chanel, que desafió los convencionales de la moda a principios del siglo 20 y, de alguna manera, liberó a la mujer con sus diseños. En el México de aquella época, una mujer en pantalón era impensable. Y Chavela los llevaba bien puestos.
El documental hace mención especial al hombre que rescató a Chavela del olvido: Pedro Almodóvar. El cineasta español la convirtió en su musa en varias de sus películas (“La flor de mi secreto”, “Kika”). “En su voz encontré a uno de mis mejores colaboradores. Y una fiel reflexión de mi mismo”, dijo el director.
España fue clave en su renacimiento y ella mismo ponderó, en algún momento, ser enterrada en dicho país. Allá presentó su último álbum, “La luna grande”, un homenaje musicalizado a los poemas de Federico García Lorca.
También aparecen los cantantes Eugenia León, Miguel Bosé y Tania Libertad.
Con el empujón de Almódovar, Chavela renace a nivel internacional y vuelve a cantar. Se presenta en México, España, EEUU. En 2007, la Latin Academy of Recording Arts & Sciences la reconoció con un Grammy honorífico tras recibir el Lifetime Achievement Award de dicha organización.
En 2011 estuvo en Nueva York para recibir un tributo en el Carnegie Hall del festival Celebrate México Now!
Hasta su partida vivió intensamente, en una carrera contra el reloj. Odiaba la silla de ruedas, pero siguió cantando.
Chavela murió el 5 de agosto de 2012 a los 93 años de edad en Cuernavaca. De acuerdo con su biógrafa y amiga María Cortina, las causas del fallecimiento fueron problemas respiratorios y de corazón.
No murió arriba del escenario como le gustaba decir pero si descansa en el país que siempre amó.
Sus últimas palabras fueron: “Me voy con México en mi corazón”.
Marcela Álvarez
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2 Comentarios

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  1. Que lindo reportage! Esta mujer fue grandiosa!!

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  2. Wow tremenda mujer. Admirable, única, grande… Desconocia la historia con Almodóvar… Seguro voy a ver la película este fin de semana.

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