“El Censo es importante para determinar quiénes somos, dónde vivimos, cuántos congresistas tiene un vecindario y el dinero que asigna el gobierno federal para escuelas, seguridad, infraestructura y programas sociales”, dijo Marisa Lago, directora del Departamento de Planeación de la ciudad de Nueva York. “Nosotros buscamos la gente que vive en lugares remotos, en sótanos ilegales, en el fondo de una bodega y hasta en la calle”.

El próximo Censo nacional es en marzo del 2020 y el presidente Donald Trump ha incluido la pregunta de ciudadanía en el formulario que recibirán las familias en todo el país. Esto ha causado la ira de algunos políticos, fiscales y activistas, quienes consideran que la pregunta de si la persona es ciudadana o no, conducirá a que muchos inmigrantes indocumentados prefieran ocultarse y no contestar el formulario del Censo.

Si miles de personas no contestan el formulario del Censo 2020, algunas ciudades como Nueva York perderán dinero para programas públicos, además de poder político. Cada año, por ejemplo, el gobierno federal asigna 53,000 millones de dólares a esta ciudad para programas como almuerzos en las escuelas públicas, ayuda a los desamparados y asistencia a las familias con menores de edad.

Bitta Mostofi, comisionada interina de la Oficina del Alcalde para Asuntos de Inmigración, dijo que la información que recoja el Censo es confidencial, “pero hay temor por la xenofobia que existe en esta nación y muchos inmigrantes prefieren esconderse en las sombras”.

Mostofi añadió que los inmigrantes no deben dejarse llevar por el miedo y los factores negativos de la pregunta de ciudadanía. “Nuestro objetivo es que todos los neoyorquinos se sientan empoderados por este proceso del Censo y estamos aquí para informarlos y educarlos”, dijo Mostofi en conferencia de prensa ante la prensa étnica en la escuela de periodismo de CUNY. El panel fue moderado por Errol Louis, profesor de esa institución.

Pete Lobo, encargado de los datos demográficos en el Departamento de Planeación de la ciudad de Nueva York: “Una noche en marzo del 2020 salimos a contar a los desamparados que viven en la calle porque todos debemos ser contados en el Censo”.

Pete Lobo, encargado de los datos demográficos en el Departamento de Planeación de la ciudad de Nueva York: “Una noche en marzo del 2020 salimos a contar a los desamparados que viven en la calle porque todos debemos ser contados en el Censo”.

“La mejor respuesta a la administración del presidente Trump es educarnos y participar en el Censo para proteger nuestros derechos”, dijo Phillip Thompson, sub-alcalde de Iniciativas de Estrategia Política de la ciudad de Nueva York. “A Nueva York nunca lo cuentan bien, esta medida tiene motivaciones políticas y lo más peligrosos es que corramos a escondernos”.

A finales de este año la ciudad comenzará a enviar información sobre el Censo 2020 y empezará a visitar hogares. En el verano del año entrante contratará a 30 mil personas para que ayuden a contar la población. Primero se contratarán ciudadanos y luego residentes legales.

Javier Castaño