La caravana es grito de desesperación del pueblo hondureño

La caravana es grito de desesperación del pueblo hondureño

DANNY MENDOZA WEB NUEVO“Hay un presidente que se llama Juan Orlando Hernández, ese presidente nos ha tenido en la miseria, nos ha humillado, se ha robado la vida del pueblo”, dijo entre lágrimas un emigrante hondureño en la frontera de Guatemala con México al ser entrevistado por un medio internacional.

La caravana migrante se formó el pasado 13 de octubre en Honduras. La gran mayoría sin comer, sin bañarse, consumidos por el cansancio, la sed. Entre ellos niños y bebés, hasta recién nacidos han caminado durante 9 días por diferentes rutas, un grupo ha optado por la frontera con el Salvador con el fin de entrar a Guatemala y otro grupo directamente ha cruzado a la frontera con Guatemala.

El motor de la caravana es el de encontrar empleo debido a la falta de oportunidades en Honduras. El país sufre grandes problemas sociales, como la violencia de las pandillas, la extorción y corrupción. El 50% de la población vive debajo de la línea de pobreza.

Casi 8 mil hondureños le huyen al hambre, a la tiranía de los dos gobiernos – El gobierno de las maras y el gobierno ejecutivo- con el fin de llegar a Estados Unidos. Este fenómeno ha encendido las alarmas en la comunidad internacional debido a la postura de los gobiernos de Estados Unidos y México. “Guatemala, Honduras y El Salvador no fueron capaz de hacer la tarea de detener el flujo de personas huyendo de sus países y venir ilegalmente a Estados Unidos. Nosotros vamos a cortar o reducir substancialmente la masiva ayuda que se les da rutinariamente”, dijo Trump en su cuenta de Twitter.

El fenómeno de la migración ha sido permanente pero, jamás se había visto algo igual en la historia de Honduras, esto difiere en lo que es la semántica de migración. Una caravana de miles de personas escapando de la miseria. Honduras recibe millones de dólares de manos de EE.UU en ayuda. Fondos destinados para implementar políticas de desarrollo e inversión. Sin embargo, las obras sociales son muy pocas y las oportunidades escasas o casi nulas. ¿En que se invierte todo ese dinero? Es la gran incógnita. No hay medicamentos en los hospitales públicos, la universidad pública está en paro medio año, no hay empleos y el pueblo es víctima de extorsión por parte de las pandillas.

A principios de 2018, cientos de padres e hijos hondureños fueron detenidos en su intento de ingresar de manera ilegal a EE.UU.  La Administración de Donald Trump puso en marcha una política de cero tolerancia para quienes cruzaban la frontera de manera ilegal. Los detenidos por la patrulla fronteriza fueron procesados y separados de sus hijos con el fin de deportarlos a sus países. Además, recibieron tratos inhumanos por parte de agentes de la patrulla fronteriza. Esto encendió las alarmas de los activistas para los derechos del niño, quienes expresaron su inconformidad por cómo se gestionan las políticas de migración en EE.UU. Estos menores también le huían a la violencia y en la búsqueda de un refugio llegaron a territorio hostil.

El presidente Hernández, estuvo en el ojo del huracán el pasado noviembre en las elecciones presidenciales. El pueblo hondureño se rebeló al no aceptar la victoria del titular pronunciada por el tribunal supremo electoral. La OEA insto al  escrutinio de votos ya que a suspicacia del pueblo hubo fraude electoral.

No es culpa de los gobiernos de México, Guatemala y El Salvador. Todos los países son responsables por la protección de su soberanía. Pero tampoco es culpa de esta gente, que solo busca una mejor calidad de vida y poder brindarles un futuro lejos de la penuria a sus hijos. “No se puede vivir en Honduras”, “Solo queremos trabajar”, “Vamos a luchar”, “Unidos Jamás seremos vencidos”, “Entraremos a la fuerza”, “Juan Orlando es un Ladrón”. “Trump por favor saque a Juan Orlando”. Son algunas de las frases que ha dejado esta caravana de migrantes hondureños.

Son más de 7,000 inmigrantes centroamericanos con el objetivo de ingresar a Estados Unidos en busca de un mejor futuro.

Son más de 7,000 inmigrantes centroamericanos con el objetivo de ingresar a Estados Unidos en busca de un mejor futuro.

Honduras sufrió un golpe de estado en 2009 y posteriormente ha sufrido altos números de corrupción. El presidente Hernández, financio su campaña política con el dinero del desfalco del seguro social a manos de empresarios. Su hermano Tony Hernández fue acusado de vínculos con el narcotráfico. El asesinato de la ambientalista Bertha Cáceres que luchaba contra las multinacionales y la masiva inmigración que se viene dando desde el golpe de estado del 2009 son algunas de las manchas del gobierno de Hernández

El favorecido es el Presidente Donald Trump que debido a este fenómeno aprovecha para solidificar su política anti migratoria acusando a las personas de la caravana de ser delincuentes, ladrones, violadores y que si es posible acudirá al ejército para cerrarles el paso en la frontera con México. Las elecciones de término medio del 6 de noviembre se pueden ver afectadas por esta crisis humanitaria. Inclusive ha acusado al partido demócrata de estar detrás de este fenómeno. El problema se ha politizado aquí y allá también. El gobierno de Hernández acusa a la oposición de haber sido el autor intelectual de esta caravana para desestabilizar el mandato de Hernández, algo totalmente insólito.

Desde un punto de vista pragmático, se debe tomar el asunto con suma seriedad.  Lo que está en juego es la vida de miles de personas que solo buscan una oportunidad para salir adelante. Según la agencia de refugiados de las Naciones Unidas, el asilo no se le puede negar a aquellos que buscan refugio tal como lo dicta el derecho internacional. Está claro que el problema es la mala gestión del gobierno de Hernández y sus predecesores. La corrupción está pasando factura y esto era algo de esperarse.

Existe un enorme problema en la región. Las democracias están en peligro. La retórica del Presidente Donald Trump en el país del Norte y la posible victoria de Jair Bolsonaro, candidato de ultra derecha, polémico por su retórica misógina, xenófoba, y amante de la brutal dictadura en Brasil, el gigante latinoamericano de 1964- 1985 – dice mucho de lo que está ocurriendo en el continente. La polarización entre los partidos de izquierda y derecha ha influido inmensamente en América Latina. Una región que se ha visto afectada por la inestabilidad política, sin una identidad política fija que afecta a los más vulnerables.

Esto es una crisis humanitaria y no es muy diferente al caso de Venezuela que es víctima de una tiranía y sufre el mayor éxodo del siglo XXI. Este ya no es un caso de migración; son refugiados y tienen el derecho fundamental a solicitar asilo político en cualquier país del mundo. El prohibir la entrada es una violación del estatuto internacional. Se debe actuar de inmediato, examinando cada caso de manera individual y así encontrar una resolución a este conflicto. El gobierno de Hernández debe tomar cartas en el asunto ya que depende grandemente de la ayuda económica por parte de EE.UU. Debe demostrar con hechos que se crearan las condiciones para recibir a sus conciudadanos con empleos en caso de que se les impida la entrada a los Estados Unidos. Probablemente, la postura del presidente Trump sirva de escarmiento a los políticos corruptos que hurtan esos fondos para enriquecerse, ya que claramente el pueblo no ve ni un tan solo cinco de esas ayudas.

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1 Comentario

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  1. Excelente reportaje Danny!!

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