En invierno necesitamos mantener el calor corporal. Además de abrigarnos bien, debemos comer bien para combatir el frío.

Sopas y caldos

Los caldos bien calientes ayudan a mantener la temperatura corporal y aportan nutrientes esenciales. Son una comida o una cena si le agregas huevo, pollo o verduras picadas.

Infusiones y otras bebidas calientes

Algunas infusiones como el té verde o las que tienen jengibre, son especialmente recomendables en esta época, ya que además refuerzan la inmunidad.

Frutos secos

Nueces, avellanas y almendras… son alimentos de alto contenido calórico y por lo tanto producen calor. Además contienen vitaminas del complejo B, que tienen un importantísimo rol en nuestro metabolismo y reducen la sensación de frío.

Arroz, pasta y patatas

Los carbohidratos son importante en invierno, ya que nos aportan energía y calor. Para una dieta sana combínalos con verduras de invierno.

Chocolate

Una buena fuente de energía. Y si es en taza, ¡mucho mejor!

Carnes rojas

Fuente de proteínas, hierro, vitamina B y zinc. Ideal para estas fechas.

Legumbres

Lentejas, garbanzos y alubias… son imprescindibles en nuestra dieta y en invierno más que nunca. Se recomienda incluirlas en la dieta tres veces por semana.

Lácteos

En las estaciones frías se recomienda incrementar el consumo de lácteos. La grasa, las proteínas y los glúcidos de la leche son de alto valor nutritivo. Muy ricos en vitamina B y D, esenciales en todo momento, pero más aún en invierno.

Buenos hábitos contra el frío

  • Comer en grandes cantidades no sirve para combatir el frío.
  • El deporte es uno de los mejores energizantes.
  • Evita soluciones al frío como un calentador en las piernas o una manta eléctrica.
  • Aunque resulte obvio, abrigarse bien es esencial. Los días fríos requieren guantes, bufanda, gorro y buenas botas, además de un abrigo impermeable.
  • Toma una ducha caliento y luego fría para activar la circulació.