Agustín Rojas: ‘Muchas farmacias van a cerrar’

Agustín Rojas: ‘Muchas farmacias van a cerrar’

Desde que llegó a Nueva York hace 30 años, Agustín Rojas ha trabajado en farmacias. Todo el vecindario lo conoce y todos quieren que él los atienda. Tiene en su cabeza el nombre de más de mil productos. Su memoria es prodigiosa, cultivada día a día con su trabajo.

“Las farmacias, con el tiempo, van a tener que cerrar. No hay muchas ganancias y los alquileres son muy caros. Yo no le veo mucho futuro”, dijo Rojas. Sus palabras contradicen el un boom de apertura de decenas de farmacias en Queens.

“El futuro de las farmacias no es halagüeño. Los seguros no pagan, el margen de ganancias es poco y los latinos no quieren pagar nada, aunque sea muy poco”, añadió Rojas, de 67 años y una vitalidad de adolescente.

Desde que llega al trabajo funciona como una amable computadora, con respuestas para todos, incluso para quienes olvidaron el nombre de su medicamento. El lleva en su cabeza el historial de muchas de las personas a las que viene atendiendo y suministrándoles medicamentos durante años.

Todos los clientes quieren verle a él, hasta el punto que colapsa muchas veces la farmacia de la Roosevelt con 90, donde trabaja todos los días, incluidos sábados y domingos.

Ha vivido entre medicinas y farmacias desde que llegó a Nueva York a la edad de 38 años, guiado por las palpitaciones de su corazón, detrás de su esposa, una dominicana nacionalizada estadounidense que no hablaba el español y que fue a dominicana a estudiar medicina. “Estudiamos juntos en Santo Domingo y nos vinimos juntos a Nueva York”, dijo Rojas.

“En negocio de la salud está muy complicado a nivel global. El negocio es bonito y siempre tratamos de ayudar a la comunidad”, dijo Rojas, muy vinculado a las actividades comunitarias y a las campañas políticas de los latinos.

Rojas también dijo que nos estamos intoxicando: “El mundo está enfermo con tantas drogas, especialmente los opiaceos que están destruyendo la juventud, los antidepresivos, las pastillas para el dolor y para la depresión, etc., etc.”.

Los médicos latinos

Rojas ha vivido la odisea de miles de médicos latinos que no han podido ejercer su carrera en los Estados Unidos. Por eso se dedicó a las farmacias, ante la imposibilidad de conseguir un trabajo en el campo de la medicina, ejerciendo como doctor.

“Hay miles de médicos latinos en los Estados Unidos con una gran preparación académica. Si les ayudaran y les dieran entrenamiento, podrían trabajar, aunque fuera como asistentes, y se resolvería el gran problema de la salud y la falta de médicos en este país”, dijo Rojas en la Farmacia Three J’s Pharmacy.

“Están llegando profesionales de la salud de Venezuela y otros países y están conduciendo taxis, mientras hacen falta profesionales para la salud y hay una crisis profunda en Estados Unidos en este sector”, añadió Rojas.

Pronto estará al frente de una nueva farmacia en la 52 con Roosevelt, en Woodside, un sector con menos densidad de farmacias.

Three J’s Pharmacy, Inc. 90-12 Elmhurst Ave. Jackson Heights, Queens.

Mauricio Hernández

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